El
25 de noviembre es el Día Internacional de la NO Violencia contra la
Mujer. En el Encuentro por la Democracia y la Equidad tenemos un
fuerte compromiso con la lucha por los derechos de las mujeres,
porque creemos que es parte fundamental en la construcción de una
sociedad más justa y equitativa.
Generalmente, cuando se habla de violencia de género, en el imaginario colectivo
se piensa sólo en la violencia física. En nuestro país, este tipo
de violencia es un problema muy grave, que ya causó la muerte de 230
mujeres en lo que va de éste año. Sin embargo, hay muchos otros
tipos y formas en que se expresa la violencia, contemplados por la
Ley de
Protección Integral de la
Mujer, que tienen el mismo origen que la violencia física: el
patriarcado.
El
patriarcado se expresa, entre otras cosas, en el sentimiento de
propiedad del hombre sobre la mujer. De esta manera, el hombre
patriarcal cree que tiene derecho a decidir por su mujer: su trabajo,
sus opiniones, sus acciones, su vestimenta, sus amistades, y
eventualmente, su vida y su muerte.
Como
vivimos en una sociedad patriarcal, este mismo concepto de
superioridad y de propiedad masculina sobre la mujer se aplica a la
sociedad en su conjunto, que, mediante la violencia institucional,
obstétrica y contra la libertad reproductiva, desempodera a la mujer
y no la considera capaz de decidir sobre su propia vida y su propio
cuerpo. Esto se manifiesta, por ejemplo, en el incumplimiento de la
Ley Nacional de Salud Reproductiva, que garantiza el acceso de
varones y mujeres a la información y a los métodos anticonceptivos,
y en la criminalización del aborto, que es la principal causa de
muerte por gestación (comúnmente llamada muerte materna).
Es
violencia que se revictimice a una mujer que acude a una comisaría a
hacer la denuncia contra su agresor, negándose a atenderla,
ignorándola o humillándola; es violencia que una mujer no pueda
elegir parir donde quiera, como quiera y acompañada por quien
quiera; es violencia que una mujer no conozca sus derechos; es
violencia que una mujer no tenga acceso a métodos anticonceptivos;
es violencia que a una mujer le sea negado practicarse una ligadura
de trompas porque no tuvo una cantidad mínima de hijos que el o la
profesional de la salud considera necesario, a pesar de que está
amparada por una ley nacional; es
violencia la clandestinidad del aborto; es
violencia que una mujer perciba un salario menor que un hombre por
las mismas responsabilidades; es violencia que se dude de la
capacidad de una mujer para ser médica, científica o presidenta
sólo por su condición de mujer; es violencia la heterosexualidad y
la maternidad obligatorias; es violencia que no se respete la
Ley de
Educación Sexual Integral por la hipocresía de algunos
establecimientos educativos, docentes y padres.
Es
urgente atacar las formas de violencia que causan la muerte de
mujeres, pero es importante que comprendamos que no se va a lograr la
eliminación de la violencia y la igualdad de oportunidades si no es
con un cambio de mentalidad a nivel de toda la sociedad. Ésa es
nuestra tarea: visibilizar los distintos tipos de violencia, informar
a las mujeres de sus derechos y concientizar a la sociedad en su
conjunto de la importancia de tratar estas problemáticas.
EDE
- La Matanza